En esta semana fui a darme una vuelta a la casa de la cultura, que de hecho siempre ando dando vueltas por ahí jaja, no es nada novedoso, que porque hay que ver el cartel, saludar a la amiga, ver muchachitos (jeje) aparte que cuando salgo de la school es el caminito a la casa;...y me topé con una exposición de fotografías, "El Circo de Bibis", no sé si es buena, regular, mala YO no sé de eso, namás me llamó la atención que Ricardo había dicho querer vivir en un circo, que era muy chido, pero a medida que avanzaba en el lugar, se encontraba con la desdicha de estos personajes, las fotografías mostraban lo tristes que eran a pesar de trabajar en un espectáculo para la diversión del pueblo, repito no sé de dónde era, no sé cuál era el objetivo de esa exposición, ni el significado específico, sin embargo (se mueve) me recordó el poema "Reír Llorando" de Juan de Dios Peza; ligado a esto mi estado de ánimo durante ya mucho tiempo...

"¡Oh cuántas veces al reír se llora! Nadie en lo alegre de la risa fíe, porque en los seres que el dolor devora el alma llora cuando el rostro ríe."

Sí, uno está en medio de las circunstancias como si no estuviera ahí, el mundo no te ve, no te siente, pero te necesita. Buscamos realmente la felicidad? o buscamos un bienestar? tendríamos que analizar estas dos palabras, que me doy cuenta, las personas comúnmente empleamos en nuestra plática, palabras sin saber su significado y aún así acordamos en que son correctas y vivimos de ellas, bueno ése ya sería otro tema, en éste es la felicidad que no lo vemos como un estilo de vida, sino como un fin (eso lo escuché en algún lugar), cuando obtenemos algo queremos estamos felices, cuando vivimos con lo que se necesita es un bienestar, todo es subjetivo pero no objetivo. Además de eso que sentimos y confundimos, somos hipócritas ante nuestra realidad y fingimos todavía ante nosotros mismos y eso es lo opaco del asunto, porque nos escondemos tras la sonrisa de lo que no se quiere, como dice el poema "lanza a la faz la tempestad del alma un relámpago triste: la sonrisa". Honestamente hay que trazarnos una vida con la felicidad al margen, es chido saber que estás vivo cuando la tristeza te embriaga, cuando sientes morir, cuando quieres morir es cuando realmente vives. "...con toda la tristeza del mundo, soy un hombre que vive entre la muerte y se regocija en la tristeza, que muere al ser feliz." decía Javier A. no sé si lo pirateó del algún lado y ya se lo estoy adjudicando, pero en fin nunca le entiendo a lo que escribe e igual me gusta =)...como ya me perdí el hilo del asunto, le dejo con la incógnita de la felicidad y la tristeza de la vida porque "aquí aprendemos a reír con llanto y también a llorar con carcajadas".